Es el tiempo en que el campo pontanés y andaluz se halla cubierto
de un bello verde primaveral salpicado de multicolores florecillas.
Cuando los trigales se alzan gallardos, los olivares pletóricos
de incipientes aceitunas y los caminos se visten de margaritas, amapolas
y haramagos.
Cuando el cielo se extiende de un color azul claro y los días
son especialmente agradables y radiantes. Cuando la florida primavera
brota por todos los palmos de la tierra.
Nuestro serpenteante Genil empieza a discurrir ya caudaloso gracias
a la generosidad de Sierra Nevada y entre los cañaverales de
sus orillas anidan por doquier docenas de patos y pollitas que surcan
las tranquilas aguas.
Desde
las primeras horas de cada 25 de Abril se ven numerosas pandillas de
jóvenes y grupos de amigos y familias enteras que ponen rumbo
a sus destinos en el campo, unos al paraje de Cordobilla, a Castillo
Anzur o el Canal, otros a la laguna de los Arenales, riberas, Castellares,
el Garrotalillo, etc. Muchos, impacientes por pasar en plena Naturaleza
este día, marchan alegres en la víspera para acampar entre
pinares y aguardar entre jovialidad y fiesta a que llegue tan esperado
día sanmarqueño.
Llegado cada año el 25 de Abril, fiesta de marcado acento pontanés
y de orígenes ignotos, las calles quedarán vacías,
desiertas, llenas de una inusual tranquilidad, tan solo bañadas
de sol, porque la gente que a diario transita por ellas habrá
marchado toda al campo a pasar este día de asueto. La actividad
comercial está paralizada y de descanso.
Será
el anual y renovado encuentro de los pontanenses con la Naturaleza.
El pueblo queda vacío y el campo se llenará de gente.
Y para que todo salga bien este día y durante el año,
para alejar desgracias y evitar todo tipo de infortunios habrá
que cumplir con la costumbre de ¨amarrar los cuernos al diablo¨
y cogiendo un puñado de haramagos se les echará un nudo
para que la suerte acompañe en este día.
Y en medio de alegres cantes por sevillanas el hombre y mujer de Puente-Genil
sale al campo en medio de una florida explosión primaveral.
Desde
tempranas horas y con el sol aún naciente los pontanenses se
irán extendiendo por carreteras, caminos y veredas hasta llegar
al lugar elegido para pasar este día en el que no faltará
el salmorejo ni la ensalada sanmarqueña, como tampoco los cantes,
los bailes y vino de la tierra que alegrarán esta jornada, ni
quien recoja un vistoso ramo de clavellinas y amapolas que acabará
en las manos de alguna bella dama pontanensa.
Este es el día de San Marcos, el evangelista del león.
Un día de alegría abierta y una fiesta muy popular y arraigada
en la tradición pontanense.
De tiempo inmemorial ha existido esta costumbre de salir al campo en
este día, siendo en el año 1977 cuando un entusiasta grupo
de pontanenses funda la Hermandad de San Marcos, haciéndose por
primera vez el 25 de abril de ese año la romería con este
santo, aunque con la imagen que se salió en los dos primeros
años (1977 y 78) no es la actual, ya que ésta es del año
1979 y fue realizada por el artista pontanés Domingo Bordas Esojo.
La imagen de San Marcos porta en la mano derecha la pluma y en la izquierda
el Evangelio escrito por él a sus pies la efigie del león.
La idea de fundar esta Hermandad surgió de Matías Uceda
Roldán, quien la llevó a cabo junto a Manuel Arroyo Ruiz
y Francisco Cabello.
Hicieron
extensiva esta iniciativa a un grupo de amigos a los que se invita para
formalizar la Hermandad, siendo los mismos Rafael García Chaparro,
Rafael Luque Cabello, Antonio Almeda Torres, Juan-Antonio Romero Torres,
José-Antonio Uceda, Rafael Rivas Ruiz, Manuel Arroyo Ruiz, Pedro
Fernández Huete, Antonio Carmona Franco, Rafael Quero Amador,
Emilio Pozo Leal, Manuel Ruiz Carrillo, Antonio Pérez Fernández,
Carlos Hidalgo Quejo, Manuel Velasco Jurado y Emilio Velasco Jurado.
Todos ellos fueron los fundadores de la Hermandad de San Marcos, teniendo
lugar la misma en el mes de marzo de 1977.
El primer presidente que tuvo la Hermandad fue Rafael García
Chaparro (años 1977 y 1978), sucediéndole en el cargo
Emilio Pozo Leal durante los años 1979, 1980, 1981 y 1982.
A éste le siguieron Rafael Luque Cabello durante los años
1983 y 1984 y Luis Torres Rubio en 1985 y 1986. El primer Hermano Mayor
fue Matías Uceda Roldán.
La sede canónica de la Hermandad se haya establecida en la iglesia
de la Asunción, donde se venera la imagen de San Marcos, que
fue bendecida por el párroco de Ntra. Sra. de la Purificación,
D. Antonio Liébana Santiago, quien intervino de forma destacada
en la constitución de la Hermandad y en la presentación
de las Reglas ante el Obispado de la Diócesis.
A partir del año 1984 se admite en el seno de la Hermandad como
hermano de cabildo a todo hombre o mujer mayor de edad que lo solicite.
Una vez pasada la romería del año 1977 se admitieron
nuevos hermanos hasta completar el número de veinticinco (por
ser éste el número del día de la festividad de
San Marcos), siendo estos hermanos Luis Torres Rubio, Nicolás
Chaparro, Lázaro Páez Cano, José-Luis Chacón
y Pedro Cabello Fernández, manteniéndose ese número
hasta el año 1984 en que se admitieron e ingresaron un gran número
de hermanos.
Desde 1977 hasta 1983 las romerías se hicieron a una explanada
cercana al desaparecido paraje de Sierra Gorda. En 1984 no se llevó
a cabo la romería debido a la lluvia torrencial que hubo ese
día, aunque se tenía previsto realizarla a la laguna de
la aldea de Los Arenales, lugar éste al que sí se fue
en 1985.
En
1986, por habérsele practicado las labores agrícolas al
suelo de los olivares circundantes a la laguna de Los Arenales, fue
necesario abandonar este sitio y se acordó realizar la romería
a la urbanización de la Cañada de la Plata (Carretera
Puente-Genil a Lucena), lugar éste desde el que durante todo
el día transmitió en directo la emisora local de Radio
Puente-Genil de la desaparecida Rueda RATO, que tenía sus estudios
centrales en el número 3 de la Calle Aguilar.
Posteriormente la romería se llevó a cabo a los pinares
que circundan el paraje del embalse de Cordobilla y desde el año
2001 se hace al parque forestal del Garrotalillo.
Uno de los proyectos que siempre ha tenido la Hermandad desde su fundación
es el de la construcción de una ermita donde se venere y se rinda
culto a la imagen de San Marcos y a donde se fuera de romería
cada año.
La Hermandad siempre ha pensado que pudiera situarse por las inmediaciones
de la atalaya de Castillo Anzur o por algún lugar cercano a la
aldea de Cordobilla.