| Autor
del libro de Semana Santa ¨Puente Genil Nazareno¨ Antropología,
Historia, Arte, Tradición.
Autor asimismo de las Guías de Semana Santa publicadas los años
1996, 1997 y 1998 |
|
| Dedicatoria: Afectuosamente a José - Ramón Bonilla Guillén |
|
Humilde el más elevao,
el Sol que más alto brilla,
de espinas va coronao,
con la mano en la mejilla
y en una piedra sentao
|
|
| |
Miércoles Santo:
N. P. Jesús de la Humildad
y Paciencia
|
|
La Exaltación que anualmente se hace de la
Saeta Cuartelera hacia finales de cada Cuaresma nació en el
seno de la pontanesa Peña Don Gonzalo y a iniciativa de ésta,
siendo sus principales artífices Faustino Gálvez, Francisco
Castillo y Fernando Matas, quienes tuvieron la iniciativa de organizar
unas jornadas encaminadas a exaltar la saeta genuina de Puente-Genil,
como forma autóctona de cantar este pueblo durante Semana Santa
y Cuaresma a Cristo en su Pasión, Muerte y Resurrección
o a su Santísima Madre en la angustia y soledad de su dolor.
Se denomina Saeta Cuartelera por haber
nacido dentro de los Cuarteles de las Corporaciones
bíblicas, que son las Casas donde se reúnen y confraternizan
los miembros (llamados y considerados hermanos) de cada una de
ellas.
La Saeta C uartelera se halla dotada de gran vitalidad
y de diversos matices diferenciadores de otras saetas y de otras
formas de ejecución de otras localidades la zona centro-occidental
de Andalucía, como puede ser Lucena, Cabra, Baena, Castro del
Río, Mairena o Arcos de la Frontera.
|
|
|
Año 1998:
X I I I Exaltación de la Saeta Cuartelera
en la Peña Don Gonzalo
|
Instantánea que recoge
un momento
de la Exaltación de la Saeta Cuartelera
el año 1990 en la Peña Don Gonzalo.
|
|
Cada año en esa Exaltación la sede
social de la Peña Don Gonzalo se diría que se convierte
en un inmenso Cuartel que acoge a cuantos miembros o hermanos de
todas las Corporaciones quieren participar o simplemente asistir
de espectadores confraternizando todos ellos entre si y estrechando
lazos de amistad y hermandad.
En la Exaltación de la Saeta Cuartelera se
recuerda cada año a personas que con su buen hacer, su estilo,
su exquisitez y buen gusto en la ejecución la elevaron a las
máximas cotas, como fueron los hermanos Manuel y Juan García ¨Hierro¨,
Antonio Velasco ¨El Balilla¨, José Rivas Quintero, Lorenzo
Reina Melgar, Francisco Bascón Jordano, Ernesto Herrería
Moret, José Ruiz Mansilla... y tantos otros ya desaparecidos
que están siempre presentes en la memoria de todos los semanasanteros
pontanenses.
|
Miércoles santo en la tarde,
sale de la Caridad,
el Lavatorio y el Huerto,
la Virgen de la Amargura
y el Señor de la Humildad |
|
Miércoles Santo: N. P.
Jesús en la Oración del Huerto
|
|
Y esos otros muchos que hoy llenan los Cuarteles
con sus bien ejecutadas saetas, como pueden ser la Corporación
de ¨Los Apóstoles¨, donde tiene la Saeta Cuartelera
su más prístina representación, Manuel Cosano
Logroño, Antonio Rivas Chacón, Antonio Sierra Aranda,
Jesús Pérez de Cisneros, los hermanos Miguel y Antonio
Martín Flores, los hermanos Francisco, Juan y Pedro Lavado López,
Rufino Rivas, Frasquito, Julián Estrada o el mismo Antonio Fernández
Díaz, ¨Fosforito¨.
La Semana Santa de Puente-Genil es todo un conglomerado
aglutinador que se sustenta en tres pilares básicos alrededor
de los cuales giran todos los elementos que la conforman y le dan contenido:
la cultura que genera, la religiosidad popular que la mantiene espiritualmente
y la tradición mantenida a través de los años,
ofreciendo al mismo tiempo múltiples y variados momentos para
conocerla y adentrarse en ella, todos ellos repletos de lirismo, belleza
y poesía.
¡ Qué decir de la salida del Señor
de la Humildad y Paciencia o de los ¨Vivas¨ la tarde-noche
del Miércoles Santo !
¡ Y de la procesión la noche del Viernes
Santo cuando deja el itinerario oficial y transita por la calle Postigos,
Plaza Emilio Reina, Lemoniez y Plaza del Dulce Nombre...! donde se
produce uno de los momentos más bellos de la Semana Santa pontanesa
merecedor de ser vivido y desde luego preciosa estampa para ser inmortalizada
en el lienzo por el artista cuando se escucha toda una sucesión
de saetas cuarteleras con el fondo de los secos y graves tambores
del Apostolado y el ruido de las cadenas, como soplo del averno diría
Agustín Rodriguez, que arrastran el Demonio y la Muerte que
ha pasado fiera guadaña blandiendo, mientras van los picoruchos
tocando, tocando a muerto, hasta que suena en el aire la palmada del
silencio y cesa de los tambores el monótono concierto.
|
Te llaman Plaza Chiquita,
Dulce Nombre y es verdad,
porque encierras en tu ermita
a la Virgen más bonita,
Virgen de la Soledad |
|
Viernes Santo -noche-
Ntra. Sra. de la Soledad.
|
|
La saeta es a la vez poesía y oración, copla y plegaria, desgarro y requiebro, sentimiento y fragmento del Evangelio.
Es como un pequeño mosaico extraído del contexto general de la Semana Santa, habiendo sido definida exhaustivamente por flamencólogos y eruditos, como Luis Melgar Reina, que han publicado con reconocida autoridad y sobrada solvencia portentosos estudios sobre la saeta . Andrés Salom encuadra a la saeta dentro de los cantes de la Baja Andalucía; Manuel Ríos Ruiz refiere que ¨es muy probable que la saeta fuera en sus más primitivas formas una simple toná salmodiada¨.
Hay tratadistas que coinciden en apreciar que en la saeta se advierten claras vinculaciones con tonás y martinetes e incluso con carceleras y siguiriyas.
Etimológicamente la palabra saeta procede del latín sagitta , que significa dardo o flecha, y la denominación es posible que la dieran los frailes franciscanos que durante los siglos XVI y XVII, en determinados momentos de sus misiones, recitaban o cantaban por las calles unos avisos, jaculatorias y sentencias en forma de coplillas que se conocían con el nombre de saetas.
Hay varias teorías sobre el origen de la saeta, están la musulmana, la judía y la cristiana.
Sin detenernos en la Saeta en general, la saeta vieja, primitiva o llana y refiriéndonos a la Saeta Cuartelera podemos decir que es autóctona y única. Única de Puente-Genil, por su forma y por su estilo. No es una saeta procesional, aunque justamente donde alcanza una de sus mejores excelencias es en la procesión del Viernes Santo noche cuando se canta por el grupo de picoruchos del ¨Apostolado¨ acompañada del ronco sonido de los tambores y el fondo de las cadenas del Demonio y la Muerte.
|
| |
Viva Jesús Nazareno,
la Virgen de los Dolores,
las Tres potencias del Alma
y también los Siete Dones.
|
|
Nuestra Señora
de los Dolores |
|
Se puede decir que la Saeta Cuartelera es una variante
de la saeta vieja, procedente de los cantos populares que debían
acompañar en sus orígenes a las primeras procesiones
y en las que su arco melódico era monótono, manteniéndose
en Puente-Genil con mayor pureza que en otros lugares, si bien, con
el transcurrir del tiempo debió ir enriqueciéndose
en sus tonos y potenciando su fuerza expresiva.
La Saeta de Puente-Genil se subdivide en Coreadas
y Cuarteleras , encontrándose entre las primeras las populares
de ¨Alondras y ruiseñores...¨ , ¨La
sangre pura brotaba...¨ o la de ¨Viva Jesús Nazareno...¨ , siendo éstas más
antiguas que las Cuarteleras como lo prueban los Libros de la Cofradía
de Jesús Nazareno en las cuentas que se justifican en la centuria
de 1600.
Una característica extrínseca a la Saeta
Cuartelera es que se hace acompañar por unos tambores destemplados
que marcan el ritmo lento y monocorde, disminuyendo en intensidad
cuando se inicia el cante, permaneciendo mientras dura la saeta como
un fondo suave que marca el son.
|
Lleno de polvo y sudando,
va caminando Jesús,
sin fuerzas se va quedando,
como no puede con la cruz
un hombre le va ayudando
|
|
Viernes Santo : N. P. Jesús Nazareno en calle Don Gonzalo
|
|
Para escuchar la Saeta Cuartelera hay que adentrarse
en un cuartel cualquier sábado de Cuaresma o asistir, por ejemplo,
a la recogida de la procesión del Viernes Santo en la noche,
donde la Saeta autóctona de Puente-Genil surge desde cualquier
rincón de la acogedora Plaza del Dulce Nombre o brota en cada
esquina del antiguo barrio de La Isla arrancando en medio de la muchedumbre
que se apiña en la madrugada alrededor del Cristo de la Buena
Muerte, de San Juan Evangelista, de Ntra. Sra. de las Angustias o
de la Virgen de la Soledad.
Esas saetas que manan de la gente allí congregada
junto al serpenteante Genil quieren convertirse en bálsamo y
en oración, son como un requiebro lleno de amor hacia Cristo
crucificado y yacente o bien hacia su Santísima Madre que
lleva a su Hijo muerto en su regazo o caminando lentamente en su
Soledad bajo el oscuro palio de la noche primaveral.
|
|
Texto: José Lorenzo Aires Fotos: José Lorenzo aires y Juan Crespo
|
|
|