Actualizada en Febrero de 2004
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Por José - Lorenzo Aires Rey

Asistente a gran número de Congresos, Encuentros y Jornadas nacionales e internacionales celebrados en torno a las Cofradías y la Semana Santa, como los de Cofradías de Jesús Nazareno (Córdoba,1990). Oración del Huerto (Dos Hermanas, Sevilla, 1.991; Puerto de Santa María, Cádiz, 1.993 y Úbeda, Jaén, 1.995). Vera-Cruz (Sevilla, 1.992). IX Peregrinación Nacional de Hermandades y Cofradías de Vera-Cruz (Posadas, Córdoba, 1.992). Capataces y Costaleros (Sevilla, 1.992). Religiosidad Popular en Andalucía (Cabra, Córdoba, 1.994). VII Encuentro Nacional de Cofradías Penitenciales (Bilbao, 1.994). VIII Encuentro Nacional de Hermandades Penitenciales (Gandía, 1.995); IX Encuentro Nacional de Hermandades Penitenciales (Jumilla, Murcia, 1996); etc. en los que ha intervenido como congresista y exponiendo Ponencias y Comunicaciones

Puente Genil se halla enclavado en el ángulo suroccidental de la provincia de Córdoba, a las orillas mismas del río Genil, en torno al cual surgió su origen hacia el siglo XIII, cuyos núcleos de población primigenios fueron el antiguo Pontón (o La Puente ) de Don Gonzalo , situado en la margen derecha del citado río y perteneciente entonces al Marquesado de Priego y luego a los duques de Medinaceli, esto es a Córdoba, y Miragenil en la orilla izquierda, perteneciente al marquesado de Estepa y por consiguiente a la provincia de Sevilla.

Sin tenerse fecha cierta todas las posibilidades son de que los inicios del Pontón (o La Puente) de Don Gonzalo se remontan a finales del siglo XIII , cuando la incipiente población que había en la margen derecha del río, agrupada junto al puente de madera existente en el lugar, toma importancia al autorizar Alfonso X El Sabio a Don Gonzalo Yañez Dovinal, señor de Aguilar (Córdoba), para poblarlo y levantar iglesias en la lucha evangelizadora contra los musulmanes.

En esta época del último tercio del siglo XIII el núcleo urbano de la población se hallaba en las cercanías de la misma frontera cristiano-árabe soportando los rigores, vicisitudes y contrariedades propias de dicho lugar, por lo que se infiere que debería resentirse con frecuencia de las incursiones que a menudo se produjeran.

En 1.834, durante la regencia de Dª María Cristina, es cuando los dos núcleos urbanos separados por el río se unen para dar lugar al actual Puente Genil (1) .

La antigua Villa de la Puente (o Pontón) de Don Gonzalo en sus orígenes no fue sino una pequeña población que hasta llegado el siglo XVI no adquiere mayor entidad, pero sin llegar a tener la pujanza de otras localidades vecinas con mayor tradición histórica y más desarrolladas.

Pero en todo momento, desde sus orígenes, hay que destacar en la Puente de Don Gonzalo que entre sus vecinos hubo una gran religiosidad que facilitó la construcción de iglesias y la incorporación de Imágenes para su Culto.

Durante el siglo XVI se sabe que todos los actos de la vida cotidiana, tanto pública como privada, se impregnan de esa religiosidad que impera en su gente, sobresaliendo las continuas fiestas en honor de la Madre de Dios, como la de Nuestra Señora de la Purificación, la de la Patrona, etc. de los santos, como San Juan y Santiago, las de Semana Santa, la del Corpus, etc.

Durante el siglo XVII aumenta el predominio de la influencia religiosa que se presenta como carácter distintivo en la mayor parte de las manifestaciones de la vida de este pueblo La observancia del culto externo e interno a las Imágenes eran frecuentes manifestaciones del sentimiento religioso. Se colaboraba ampliamente para la erección y obras en los templos, en la fundación de conventos, etc.

En el siglo XVIII se continúan las fervorosas demostraciones de Culto y las Fiestas netamente religiosas, que por otra parte se reflejarían en costosas obras acometidas en las iglesias y ermitas, así como al esplendor y auge adquiridos en las Cofradías y Hermandades que les lleva a renovar y mejorar ostensiblemente ¨pasos¨ y tallas, el Culto de nuevas Imágenes, el aumento del patrimonio, etc.

Así pues en estos siglos XVI, XVII y XVIII se nos presenta a una población, esta de la Puente (o Pontón) de Don Gonzalo,  entregada a la práctica de una sólida y acendrada fe religiosa declarándose abiertamente creyente.

El siglo XIX viene marcado igualmente por esa profunda religiosidad popular vivida por los vecinos de esta, cada vez más creciente, población, sucediéndose continuas procesiones de rogativas, Funciones Religiosas, peregrinaciones, Misiones, etc.

Puente Genil, en lo referente a Semana Santa, inició el siglo XX de igual manera que finalizó el anterior, que aunque de forma modesta y sencilla fue desbordante de entusiasmo y henchida de vigor.

Y esa religiosidad popular que manifiestan los pontanenses de la antigua Puente de Don Gonzalo les hace fundar Cofradías, Hermandades y Asociaciones religiosas, tanto de Gloria, Sacramentales como Penitenciales, entre las que destacaban siempre las de Semana Santa

Refiriéndonos exclusivamente a estas últimas hay que decir que en Puente Genil hay constancia de la existencia de Cofradías penitenciales desde el siglo XVI , siendo la primera que se tenga noticias de su creación la conocida con el nombre de Hermandad de los Azotes que existía en 1.593 y según los historiadores locales Antonio Aguilar y Cano y Agustín Pérez de Siles el origen de esta Cofradía es anterior a 1.558 .

Anterior a 1.565 es la fundación de la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús y de 1.595 se dice es la Cofradía de Jesús Nazareno . (El primer Libro de Actas de esta Cofradía comienza en 1.640 y el día 3 de Agosto de 1.664 se funda la Asociación de las Cien Luces, aneja a la Cofradía).

Se ha de partir de la base que resulta muy difícil  escudriñar en los primitivos orígenes de las Cofradías de Puente Genil y sobre los principios de la Semana Santa en general  por no disponerse de Libros de Actas ni documentación precisa en donde pudieran constar acuerdos, citas, constituciones, fundaciones, adquisiciones de bienes-patrimonio , etc. que pudieran emplearse para garantizar de forma irrefutable las aseveraciones y argumentaciones que se puedan hacer, por lo que en su defecto, en buena parte de las ocasiones hay que partir de hipótesis y medios indirectos para situar los hechos u objetos de estudio, obligando al investigador a valerse, a veces, de conductos imprecisos, de citas y menciones de historiadores locales y, en muchos casos, a la transmisión oral, la cual puede estar afectada a involuntarios alejamientos de la realidad o alterada por consideraciones subjetivas por parte del transmisor.

Hecha la precedente salvedad nos situaremos en los primitivos orígenes históricos, conocidos, del nacimiento de las Cofradías penitenciales de Puente Genil.

La antigua Cofradía de la Sangre , hoy llamada del Señor Amarrado a la Columna , arranca sus orígenes de mediados del siglo XVI y desde entonces ha tenido su sede en la iglesia de la Vera-Cruz. En 1.593 se denominó Hermandad de los Azotes y posteriormente de la Vera-Cruz , procesionándose siempre el Jueves Santo y siendo de orígenes franciscanos, debido ello a que en esta iglesia estuvo asentado el convento de San Francisco de Asís (1.644-1664).

Fue llamada Cofradía de los Azotes por las rigurosas disciplinas a que se entregaban sus hermanos durante la estación de penitencia. 

En 1.784 la Cofradía pasó a denominarse de la Columna cambiándose el antiguo Titular, un Cristo Crucificado, por una Imagen del Señor amarrado a la Columna. Hacia finales de la centuria de 1.600 y principios de la siguiente la Cofradía Matriz de la Vera-Cruz fue ampliándose con los ¨pasos¨ de Jesús Preso, la Santa Cruz y la Santa Cena.

La Cofradía del Dulce Nombre , conocida también por la del Santo Sepulcro remonta sus orígenes al siglo XVI. Su constitución está fechada en 1.565 y asentada canónicamente en la iglesia del Dulce Nombre, procesionándose en la noche del Viernes Santo. El objeto de esta Cofradía era celebrar la ceremonia del Descendimiento de la Cruz y la posterior procesión del Santo Entierro.

En sus orígenes sólo contaba con dos ¨pasos¨, el del Sepulcro y el de la Virgen de la Soledad. En el transcurso del tiempo (durante el siglo XVIII) la   Cofradía  se  vio  incrementada  con  los  ¨pasos¨ de San Juan Evangelista, la Santa Cruz  y Nuestra Señora de las Angustias .

La Imagen de Cristo yacente se trajo a Puente Genil en 1.622 sustituyendo a otra más antigua, siendo de autor anónimo. La Imagen de la Virgen de la Soledad es de tamaño menor que el natural, habiendo sido realizada en 1.760 por el escultor pontanés José Ruiz Rey.

Por su parte el primer libro que se dispone en la Cofradía de Jesús Nazareno es de 1.640 del que se deduce que esta Cofradía fue fundada hacia 1.595 y desde sus inicios se halla establecida canónicamente en la iglesia de igual nombre. En 1.622 llegó a la Villa la imagen de Jesús Nazareno, tratándose de una talla completa para vestir marcada por el manierismo. Es una magnífica obra de autor anónimo.

En 1.979 fue restaurada en Sevilla por Peláez del Espino y en 1.993 en Madrid por el equipo del Instituto de Conservación y Restauración de Bienes Culturales. A la Cofradía matriz de Jesús Nazareno pertenecían los ¨pasos¨de la Verónica, María Magdalena, San Juan Evangelista y la Virgen de los Dolores.

Otra de las Cofradías más antiguas de Puente Genil es la que se denominó Cofradía de la Caridad , pudiéndose aproximar sus inicios hacia finales del siglo XVI o principios del XVII, aunque se sabe que desde el año 1.664 pasó a denominarse Cofradía de la Humildad y Paciencia , estando acompañada en la década de 1.680 por los hermanos de la Escuela de Cristo, que vestían con túnica y capuz, llevando crucifijo, rosario y otros elementos, por lo que fue llamada ¨la procesión de los discípulos¨ .

Desde sus inicios tuvo su asiento esta Cofradía en la extinguida ermita de la Caridad, hasta que una vez desaparecida ésta (hacia 1.890) pasó a establecerse en la iglesia de la Asunción del Convento de San Francisco de Asís. A esta Cofradía matriz estuvieron vinculadas otras Hermandades como la del Señor del Lavatorio y la de Jesús en la Oración del Huerto, que hacían su estación de penitencia el Miércoles Santo.

Así pues, desde sus inicios y hasta mediados del pasado siglo solamente hubo tres días dentro de la Semana Santa en los que hicieran estación de penitencia y procesión las cofradías penitenciales, siendo el Miércoles, Jueves y Viernes. Durante todo este tiempo ni que decir tiene que las Cofradías alternaron épocas de esplendor y decadencia. En las primeras décadas del siglo XX toda la conmemoración de la Semana Santa seguiría prácticamente igual al siglo anterior.

A tenor de las publicaciones, tanto revistas y libros, habidas a principios del siglo XX y finales del anterior, así como de los documentos, b Actas y legajos que se hallan en los archivos, se puede afirmar categóricamente que Puente Genil ya contaba desde antaño (a partir de finales del siglo XVI) con una arraigada, afamada y cada vez más creciente Semana Santa, que es vivida, sentida y compartida plenamente por toda su gente, haciendo de ella, con orgullo, el estandarte y la seña de identidad del pueblo entero, así como el eje socio-cultural sobre el cual gira toda la vida de la población a lo largo del año, como se puede observar adentrándose en las páginas de su historia y desgranando las continuas muestras de religiosidad popular habidas durante los últimos siglos.

Los años de la Segunda República y los sucesos de la guerra civil marcarían la frontera del ayer y el hoy de la Fiesta Mayor de Puente Genil. Durante este tiempo no se llevaron a cabo la mayoría de las procesiones y en algún año se concentraron exclusivamente en el Viernes Santo. En 1.936 muchos de los ¨pasos¨, Imágenes y Hermandades llegaron lamentablemente a desaparecer. Fue una época marcada por un evidente  decaimiento a la que le sucedió por fortuna una década (la de los cuarenta) de renacimiento y reorganización de Hermandades que empezaron a reponer de nuevo algunas de las Imágenes perdidas, pudiéndose citar la de Jesús Preso, la de Nuestra Señora de la Esperanza y la de Nuestra Señora de la Amargura, entre otras.

Los años de la década de los cincuenta estará marcada por una evolución lenta pero continua de la Semana Santa. A la depresión semanasantera de mediados de la anterior centuria le sucedió, afortunadamente, una creciente y esperanzadora eclosión cofrade pletórica de entusiasmo al tiempo que revitalizadora de costumbres y tradiciones que son asidas y retomadas con una desbordante ilusión. Pero verdaderamente el gran auge se producirá a partir de 1.970 en adelante.

Desde sus inicios y hasta mediados del pasado siglo solamante hubo tres días dentro de la Semana Santa en los que hicieran estación de penitencia las Hermandades penitenciales, siendo el Miércoles, Jueves y Viernes. En la actualidad es durante nueve días cuando se llevan a cabo, en medio de un gran fervor, las salidas procesionales de las distintas Cofradías pasionistas, empezando el Sábado de Pasión y finalizando el Domingo de Resurrección, según el orden siguiente:

Sábado de Pasión (Noche): Cofradía de Nuestra Señora de la Guía. (1 paso)

Domingo de Ramos (Madrugada): Cofradía de Nuestro Padre Jesús de las Penas, Nuestra Señora de los Ángeles y San Juan Evangelista.(2 pasos)

Domingo de Ramos (tarde-noche): Cofradía de Nuestro Padre Jesús en su Entrada triunfal en Jerusalén y Nuestra Señora de la Estrella. (2 pasos).

Lunes Santo (tarde-noche): Cofradía de la Santa Cena y Nuestra Señora del Amor. (2 pasos).

Martes Santo (tarde-noche): Cofradía de la Santa Cruz, Nuestro Padre Jesús de los Afligidos en su Presentación al pueblo y Nuestra Señora del Rosario (3 pasos) y Cofradía del Santísimo Cristo del Calvario y Nuestra Señora del Consuelo (2 pasos).

Miércoles Santo (madrugada): Cofradía del Cristo del Silencio (1 paso)

Miércoles Santo (tarde-noche): Cofradía del Señor del Lavatorio (1 paso), Cofradía del Señor en la Oración del Huerto y Nuestra Señora de la Victoria (2 pasos), Cofradía del Señor de la Humildad y Paciencia (1 paso) y Cofradía de Nuestra Señora de la Amargura (1 paso).

Jueves Santo (tarde-noche): Cofradía de Nuestro Padre Jesús Preso (1 paso), Cofradía del Señor Amarrado a la Columna y Nuestra Señora de la Vera-Cruz (2 pasos) y Cofradía de Nuestra Señora de la Esperanza (1 paso).

Viernes Santo (mañana-tarde): Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno (1 paso), Cofradía del Cristo de la Misericordia y Nuestra Señora del Mayor Dolor (1 paso), Cofradía de Nuestra Señora de la Cruz y San Juan Evangelista (1 paso) y Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores (1 paso).

Viernes Santo (noche): Cofradía del Cristo de la Buena Muerte (1 paso), Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias (1 paso), Cofradía de San Juan (1 paso) y Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad (1 paso).

Sábado Santo (tarde-noche): Cofradía del Santo Sepulcro y Nuestra Señora de las Lágrimas (2 pasos).

Domingo de Resurrección (mañana): Cofradía de Nuestro Padre Jesús Resucitado (1 paso).

Así pues, Puente Genil cuenta en la actualidad con 24 Cofradías penitenciales que procesionan 33 ¨pasos¨ , estando  clasificados de la siguiente forma:

- De Cristo: 8

- De Misterio: 8

- De Virgen: Sin palio, 6 - Con palio, 9

- Simbólicos: 2

De todos ellos quince se llevan a hombros, que son los siguientes: Guía, Estrella, Santa Cruz, Silencio, Lavatorio, Humildad, Amargura, Preso, Vera-Cruz, Esperanza, Jesús Nazareno, Buena Muerte, Angustias, San Juan Evangelista, Soledad y Resucitado.

Once son llevados a costaleros: Penas, Ángeles, Santa Cena, Amor, Rosario, Afligidos, Calvario, Consuelo, Huerto y Victoria.

Y por último siete a tracción mecánica mediante ruedas: Entrada en Jerusalén, Columna, Misericordia, Virgen de la Cruz, Dolores, Santo Sepulcro y Lágrimas.

En todas las procesiones de Cofradías pasionistas de Puente-Genil, no así en las denominadas de Gloria, como son las de la Patrona, Corpus, Desamparados, etc., encabeza el desfile procesional un < muñidor o campanillero > , esto es, un hermano que durante todo el itinerario hace sonar incesantemente una pequeña campana abriendo el cortejo penitencial, hecho éste que desde que las procesiones de Semana Santa en Puente-Genil tienen su origen viene realizándose, significando con ello la convocatoria o llamada que se hace al pueblo para que asista a presenciar el paso de las Cofradías durante su Estaciones de Penitencia

A este muñidor le siguen otros hermanos portando Insignias como la Cruz de Guía, los faroles, la bandera, el Estandarte, el Libro de Reglas, etc. A continuación va todo el cortejo de nazarenos, penitentes y fieles devotos que acompañan a los ¨pasos¨ de las Cofradías. (2)

Para información detallada de cada una de las Hermandades véase la página dedicada a Cofradías dentro de esta misma web, donde encontrará Imaginería, restauraciones, fundaciones, referencias históricas, sedes canónicas, etc.

VER LA PAGINA DE LAS COFRADIAS

Referencias Bibliográficas

(1) ¨ Apuntes históricos de la Villa de Puente-Genil¨, de Antonio Aguilar y Cano y Agustín Pérez de Siles. Sevilla. Año 1874.

(2) ¨Puente-Genil Nazareno. Antropología. Historia. Arte. Tradición...¨, de José-Lorenzo Aires Rey. Córdoba, 1990.

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Texto: José Lorenzo Aires

Fotos: José Lorenzo Aires y Juan Crespo